Pintura del Renacimiento





pintura del renacimiento

Italia

 

La encrucijada entre el gótico y el renacimiento la representa Giovanni da Fiésole, Fra Angélico (13871455), autor más preocupado por el color que por la forma prefiere los colores suaves y claros. De sus obras destacan los frescos del convento de San Marcos y las Vidas de San Lorenzo y San Esteban.

 

Masaccio

 

El verdadero iniciador y máximo representante del primer Renacimiento florentino fue il Masaccio (1401-1428). Su obra más importante es la decoración de la capilla Brancacci de Santa María del Carmine. También es célebre su tabla de la Crucifixión.

 

Paolo de Dono, llamado Paolo Uccello (1397-1475) por su afición a los pájaros, destaca por su habilidad narrativa y por su estilo de la perspectiva. Sus obras más interesantes son las Batallas de San Romano y San Jorge y el dragón.

 

Fra Filippo Lippi (1406-1469)

 

En este pintor se perciben claramente dos etapas: una juvenil y de temática devota (Anunciación) y otra más profana representada por los frescos que decoran la catedral de Prato con las Vidas de San Juan Bautista y San Esteban.

 

Andrea del Castagno (1423-1457)

 

La pintura de este maestro toscano se caracteriza por el empleo de un intenso claroscuro y una composición lineal. Sus obras más importantes son La última cena y la serie de Hombres ilustres.

 

Piero Della Francesco (1416-1429)

 

Es otro de los grandes pintores renacentistas. Su estilo es monumental, un tanto frío por el abuso de los grises. Sus mejores frescos son los de Segismundo Malatesta y el díptico de los duques de Urbino.

 

Botticelli

 

Lugar privilegiado en la pintura del Renacimiento ocupa Sandro Botticelli (1445-1510). Su etapa de plenitud se inicia cuando los Médicis le acogen bajo su protección. Entonces realiza sus célebres obras: A d o ración de los Magos, La primavera, El nacimiento de Venus, Venus y Marte, La Anunciación.

 

Ghirlandaio (1449-1494)

 

La pintura de Doménico Bigordi (Ghirlandaio) se caracteriza por su habilidad para resolver complicados problemas de escorzos y perspectivas. En muchas de sus obras, de gran realismo, están retratados famosos personajes de su época: Vida de Santa Fina, Historia de San Francisco.

 

Pietro Vannucci (il Peruggino, 1450-1523)

 

Pintó también una serie de hermosas Vírgenes con Niño. Sus obras maestras son la Crucifixión y los Desposorios de la Virgen.

 

Bernardino di Betto (il Pinturicchio, 1454-1513)

 

Posee su pintura una gran fuerza narrativa y su color adquiere en ocasiones calidades de esmalte (vida de San Bernardino; Sagrada Familia).

 

Andrea Mantegna (1431-1506)

 

Este maestro realizó la mayor parte de su obra en Padua, aunque también trabajó en Mantua y en Roma. En sus primeras obras se advierte una pasión típicamente renacentista por resucitar el legado clásico, si bien desarrolló al máximo su sentido de la perspectiva, logrando un soberbio escorzo en el Cristo muerto de la Galería Brera.

 

Leonardo da Vinci (1452-1519)

 

Es la encarnación viva de la cultura del siglo xv y arquetipo del hombre polifacético y artista universal del Renacimiento. Lo más característico de su manera de pintar es el sfumato, es decir, la sustitución del dibujo lineal por un modelado vaporoso que funde las formas de sus personajes en la atmósfera que les rodea, obteniendo con ello sorprendentes efectos.

 

En 1438 entra al servicio del duque de Milán. Las obras maestras de esta etapa son la Virgen de las Rocas y la Santa Cena. Por esta época pintó también dos salas del castillo de los Sforza y escribió su célebre Trattato della pittura. En el año 150t), al caer el Ducado de Milán, empieza el periodo errante de su vida: Mantua, Venecia y nuevamente Florencia. En esta ciudad inicia su nueva era, pintando algunas de sus obras maestras: Santa Ana, la Batalla de Anghiari y su celebérrimo retrato de la Monna Lisa (La Gioconda), verdadera sublimación del arte leonardesco. En 1506 se traslada a Milán donde permanece hasta 1516, en que entra al servicio del rey francés Francisco I. Su última obra fue el San Juan (Louvre).

 

Miguel Ángel

 

Debutó como pintor en la tabla redonda de La Sagrada Familia, en la que ya se advierte su concepción escultórica de la pintura. En el año 1508, el papa Julio II le encargó la decoración de la monumental Capilla Sixtina (en veinte meses la terminó, desmontando rápidamente los andamiajes para no verse obligado a añadir ropajes a sus figuras desnudas). Cuando el papa Paulo III le nombró pintor oficial, realizó los frescos de la capilla Paulina (Conversión de San Pablo, Martirio de San Pedro).

 

Rafael

 

El tercer máximo representante de la pintura renacentista fue Rafaello Sanzio de Urbino, más conocido como Rafael (1483-152.0). Sus primeras obras juveniles son: Madonna del Libro y Las Tres Gracias. Ya formado como artista realizó la Crucifixión y los Desposorios de la Virgen, obras maestras de este primer periodo. En 1505 se traslada a Florencia, donde inicia su larga serie de Madonnas. En su período romano pintó para diversas salas del Vaticano una serie de figuras alegóricas. Por estas mismas fechas pintó varias salas del Palacio de la Farnesina y numerosos cartones para tapices.

 

Correggio

 

La principal figura de la escuela de Parma fue Antonio Allegri, más conocido por el nombre de su ciudad natal, Correggio (1489-1534). Su obra tiene dos vertientes: una religiosa y otra más sensual. De la primera, lo más notable son los cuadros de la Natividad; de la segunda, en la que realiza excelentes desnudos femeninos, son el Rapto de Ganímedes y Danae. Realizó también los frescos de la Catedral de Parma.

 

Giorgione

 

El iniciador de la gran pintura veneciana había sido Zorzi di Castelfranco, llamado il Giorgione (1439-1502). al que se considera como uno de los grandes pintores modernos por la importancia que da a la pintura de caballete. Sus mejores lienzos son La tempest é v los desnudos con paisajes (Venus.; Concierto campestre).

 

Tiziano

 

El pintor más famoso de la escuela veneciana fue Tiziano (1485-1576). La obra más importante de su primera etapa en Padua fue Los milagros de San Antonio. En Venecia pintó la Anunciación (que se convirtió en el prototipo de las tablas de altar venecianas). En Mantua pintó las efigies de los doce Césares. Hacia 1540. el manierismo miguelangelesco influyó en su otra , apagando un tanto su rico cromatismo. De esta época son los retratos del Cardenal Pietro Bembo y el ecuestre de Carlos V.

 

Tintoretto

 

El segundo gran representante de la escuela veneciana es Jacopo Robusti, il Tintoretto (1518-1594). Sus primeras obras se caracterizan por el dramatismo y una extraordinaria habilidad en la composición (Susana en el baño, Bodas de Caná). Su concepción colosalista del cuerpo humano (Milagros de San Marcos) pertenece ya a su etapa manierista, en la que destacan el Juicio Final, la Batalla de Lepanto y la Tentación de San Antonio.

 

El Veronés

 

El último gran exponente de la escuela veneciana fue Paolo Caliari, llamado Veranese o el Veronés 1528-1588), que sintetizó las aportaciones de Tiziano y el Tintoretto, creando el estilo clásico veneciano y evolucionando también hacia el manierismo (Coronación de la Virgen, Vida de Esther).



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