Asdrúbal

(?, 270 a.C.-?, 221 a.C.) General cartaginés. Yerno de Amílcar Barca, a la muerte de éste asumió el mando de las tropas cartaginesas establecidas en el sur de la península Ibérica, lo cual indica un importante grado de independencia respecto a la metrópoli púnica, ya que ésta no pudo hacer otra cosa que ratificarlo en su cargo. Continuó la campaña de su suegro y destacó por su habilidad diplomática, que le atrajo la alianza de muchos régulos ibéricos.

Fundó la ciudad de Cartago Nova, la actual Cartagena, que se convirtió en la principal base de operaciones de los cartagineses fuera de Cartago, y, paralelamente, en el 226 a.C., firmó un tratado con los romanos por el que ambas potencias se repartían el dominio de la península Ibérica, quedando la parte al sur del Ebro en poder de los cartagineses. A su muerte, a manos de un esclavo celtíbero, Aníbal Barca asumió el mando del ejército cartaginés.

Kenneth Joseph Arrow

(Nueva York, 1921) Economista estadounidense. Profesor en las universidades de Chicago, Stanford y Harvard, donde contribuyó decisivamente a la creación de uno de los departamentos de teoría económica más importantes del mundo, recibió una formación matemática que completó en 1951 con un doctorado en economía en la Universidad de Columbia.

Ese mismo año publicó su obra más importante, Elección social y valores individuales, en la que expuso su «teorema de la imposibilidad», según el cual resulta inviable elaborar una función de bienestar social a partir de funciones de bienestar individual sin infringir ciertas condiciones mínimas de racionalidad y equidad. Considerado el fundador de la moderna teoría económica de la elección social, en 1972 compartió el Premio Nobel de Economía con el británico John R. Hicks.

Svante August Arrhenius

(Wijk, Suecia, 1859-Estocolmo, 1927) Físico y químico sueco. Estudió física y química en la Universidad de Uppsala. En 1881 se trasladó a Estocolmo, y bajo la supervisión de Erik Edlung, llevó a cabo investigaciones sobre la polarización eléctrica y la conductividad de las disoluciones.

 

Arrhenius, Svante August

En 1883, Arrhenius propuso que ciertas sustancias (electrólitos) se convertían en activas y conductoras (iones) cuando se hallaban en disolución; en el caso de los ácidos y las bases, su fuerza dependía directamente del grado de disociación que presentaban.

Publicó Investigaciones sobre la conductividad galvánica de los electrólitos. Trabajó en Europa con los más eminentes físico-químicos de la época como Ostwald, Boltzmann y Van´t Hoff, entre otros. En 1903 fue galardonado con el Premio Nobel de Química.

Arrio

(?, h. 260-Constantinopla, hoy Estambul, actual Turquía, 336) Sacerdote libio. Discípulo de Luciano de Antioquía, su doctrina acerca de la Trinidad propugnaba que el Hijo no es igual al Padre, que no es de su misma naturaleza y no participa de su eternidad.

Arrio

Su doctrina, conocida como arrianismo, relegaba a Jesucristo al rango de figura secundaria y subordinada, lo que le valió, tras violentas polémicas religiosas y políticas, la condena de los concilios de Nicea (325) y Constantinopla (381). Su muerte impidió que llegara a reconciliarse con la Iglesia, tras aceptar una fórmula de compromiso.

El arrianismo se extendió con un éxito considerable entre algunas de las tribus germánicas, en especial los godos, gracias a la labor evangelizadora llevada a cabo por Ulfilas.

Claudio Arrau Biografia

(Chillán, Chile, 1903-Mürzzuschlag, Austria, 1991) Pianista chileno, nacionalizado estadounidense. Niño prodigio, debutó a los cinco años de edad con un recital en su localidad natal. Una beca del gobierno chileno le permitió perfeccionar sus conocimientos en Berlín, donde tuvo como maestro a Martin Krause, uno de los últimos discípulos de Liszt. Su consagración llegó tras conquistar por dos veces consecutivas (1919 y 1920) el prestigioso Premio Liszt.

Arrau, Claudio

Establecido en Nueva York desde el año 1941, solicitó y obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1979. El repertorio de Arrau, muy vasto, abarcaba desde Bach hasta los autores contemporáneos, pasando por Mozart, Beethoven, Liszt, Schubert, Chopin o Debussy.

Arrau no sólo ha sido uno de los más destacados pianistas del siglo XX, cuyo magisterio ha quedado conservado en sus numerosas grabaciones discográficas, sino también uno de los últimos continuadores de una tradición interpretativa que hunde sus raíces en Franz Liszt: aquella que considera el virtuosismo técnico únicamente como un medio para servir a la música, y no como un fin en sí mismo.

Arquíloco de Paros

(Paros, actual Grecia, 712 a.C.-id., 664 a.C.) Poeta lírico griego. De padre noble y madre esclava, perdió su fortuna y estuvo arruinado durante gran parte de su vida, e incluso tuvo que trabajar como mercenario para subsistir.

Rechazado por la sociedad y por su amada, Neobule, hizo de ello tema de su poesía, cruda y satírica, siendo el primer poeta de la Antigüedad en tomar la propia vida como referente poético.

Su poesía es de gran sinceridad, y destaca formalmente por el uso del metro yámbico para temas satíricos, razón por la cual se le considera uno de los principales renovadores de esta forma. Sus Yambos fueron prohibidos en Esparta, ya que iban dirigidos a Neobule y a su padre, y le acusaron de haber inducido a ambos al suicidio. También escribió himnos y elegías, pero del total de su obra sólo se han conservado algunos fragmentos.

Arquímedes

(Siracusa, actual Italia, h. 287 a.C.-id., 212 a.C.) Matemático griego. Hijo de un astrónomo, quien probablemente le introdujo en las matemáticas, estudió en Alejandría, donde tuvo como maestro a Conón de Samos y entró en contacto con Eratóstenes; a este último dedicó Arquímedes su Método, en el que expuso su genial aplicación de la mecánica a la geometría, «pesando» imaginariamente áreas y volúmenes desconocidos para determinar su valor. Regresó luego a Siracusa, donde se dedicó de lleno al trabajo científico. De la vida de este gran matemático e ingeniero, a quien Plutarco atribuyó una «inteligencia sobrehumana», sólo se conocen una serie de anécdotas.

La más divulgada la relata Vitruvio y se refiere al método que utilizó para comprobar si existió fraude en la confección de una corona de oro encargada por Hierón II, tirano de Siracusa y protector de Arquímedes, quizás incluso pariente suyo. Hallándose en un establecimiento de baños, advirtió que el agua desbordaba de la bañera a medida que se iba introduciendo en ella; esta observación le inspiró la idea que le permitió resolver la cuestión que le planteó el tirano. Se cuenta que, impulsado por la alegría, corrió desnudo por las calles de Siracusa hacia su casa gritando «Eureka! Eureka!», es decir, «¡Lo encontré! ¡Lo encontré!». La idea de Arquímedes está reflejada en una de las proposiciones iniciales de su obra Sobre los cuerpos flotantes, pionera de la hidrostática; corresponde al famoso principio que lleva su nombre y, como allí se explica, haciendo uso de él es posible calcular la ley de una aleación, lo cual le permitió descubrir que el orfebre había cometido fraude.

Según otra anécdota famosa, recogida por Plutarco, entre otros, Arquímedes aseguró al tirano que, si le daban un punto de apoyo, conseguiría mover la Tierra; se cree que, exhortado por el rey a que pusiera en práctica su aseveración, logró sin esfuerzo aparente, mediante un complicado sistema de poleas, poner en movimiento un navío de tres mástiles con su carga. Son célebres los ingenios bélicos cuya paternidad le atribuye la tradición y que, según se dice, permitieron a Siracusa resistir tres años el asedio romano, antes de caer en manos de las tropas de Marcelo; también se cuenta que, contraviniendo órdenes expresas del general romano, un soldado mató a Arquímedes por resistirse éste a abandonar la resolución de un problema matemático en el que estaba inmerso, escena perpetuada en un mosaico hallado en Herculano.Esta pasión por la erudición, que le causó la muerte, fue también la que, en vida, se dice que hizo que hasta se olvidara de comer y que soliera entretenerse trazando dibujos geométricos en las cenizas del hogar o incluso, al ungirse, en los aceites que cubrían su piel. Esta imagen contrasta con la del inventor de máquinas de guerra del que hablan Polibio y Tito Livio; pero, como señala Plutarco, su interés por esa maquinaria estribó únicamente en el hecho de que planteó su diseño como mero entretenimiento intelectual.

El esfuerzo de Arquímedes por convertir la estática en un cuerpo doctrinal riguroso es comparable al realizado por Euclides con el mismo propósito respecto a la geometría; esfuerzo que se refleja de modo especial en dos de sus libros: en los Equilibrios planos fundamentó la ley de la palanca, deduciéndola a partir de un número reducido de postulados, y determinó el centro de gravedad de paralelogramos, triángulos, trapecios, y el de un segmento de parábola. En la obra Sobre la esfera y el cilindro utilizó el método denominado de exhaustión, precedente del cálculo integral, para determinar la superficie de una esfera y para establecer la relación entre una esfera y el cilindro circunscrito en ella. Este último resultado pasó por ser su teorema favorito, que por expreso deseo suyo se grabó sobre su tumba, hecho gracias al cual Cicerón pudo recuperar la figura de Arquímedes cuando ésta había sido ya olvidada.

Hans Arp biografia

(Estrasburgo, actual Francia, 1887-Basilea, Suiza, 1966) Escultor y pintor francés de origen alemán. Tras iniciar sus estudios de arte en su ciudad natal, se trasladó a Weimar y posteriormente a París, donde ingresó en la prestigiosa academia Julian. Entre 1912 y 1914 vivió en Munich y participó brevemente en el grupo Der blaue Reiter.

Arp, Hans o Jean

Durante la Primera Guerra Mundial se exilió voluntariamente en Basilea, donde fue uno de los fundadores del movimiento Dadá y elaboró sus primeros relieves policromados, tal vez sus piezas más célebres. En la década de 1920, nuevamente establecido en París, mantuvo estrechos contactos con los surrealistas, cuya influencia se vio reflejada en su obra.

En 1930 se hizo miembro del grupo Cercle et carré, promotor de la abstracción pura con derivaciones geométricas, al que más adelante sucedió el denominado Abstraction-Création, del cual Arp fue uno de los más señalados impulsores.

Daniel Arnaut

(Ribeirac, actual Francia, s. XII-?, s. XIII) Trovador provenzal. Se conservan de este autor dieciocho composiciones de tipo amoroso (cansó). Su poesía se caracteriza por la extraordinaria riqueza y complicación formal de sus versos, rebuscados e ingeniosos en su formulación, si bien los contenidos se encuentran dentro de los límites de los tópicos trovadorescos.

Como él mismo manifiesta en uno de sus poemas, consideraba el arte de componer versos equivalente al arte del joyero, que lima y pule su obra hasta aproximarla a la perfección, y este virtuosismo le llevó a crear una de las formas métricas más complejas que existen, desde el punto de vista de la rima y de la combinación estrófica: la sextina. Fue considerado por Dante como uno de los mejores poetas amorosos, y Petrarca admiró en él su dir strano e bello.

Arnaldo de Brescia

(Brescia, actual Italia, ?-Roma, 1155) Reformador político y religioso italiano. En su juventud residió en Francia y fue seguidor de la filosofía racionalista de Abelardo. De vuelta en la península Itálica fundó un partido político que propugnaba un retorno a la austeridad de la Iglesia primitiva, pero tal ideario provocó su expulsión del país por orden del papa Inocencio II. Pasó otra vez a Francia y se estableció en París, donde tomó partido por Abelardo en la polémica que éste mantenía con Bernardo de Claraval a causa de sus heterodoxas opiniones sobre la Santísima Trinidad.

Finalmente, Abelardo y Arnaldo fueron condenados en el concilio de Sens (1140). Éste, había tenido que abandonar la diócesis de Brescia, pasó a Roma en 1145 y , ayudado por la nobleza y el pueblo, expulsó al papa Eugenio III e inició una profunda reforma religiosa, en virtud de la cual instauró un senado, un cuerpo jurídico y un orden ecuestre basados en la génesis del cristianismo. En 1155 fue condenado a muerte por el papa Adriano IV y huyó de Roma, pero capturado por Federico Barbarroja, fue quemado en la hoguera y sus cenizas arrojadas luego al Tíber.