Origen de la Lengua Castellana
La lengua castellana o española por antonomasia se forma en la primera época de la Reconquista, en la parte norte del centro de la península ibérica,
para luego extenderse a toda la meseta, Andalucía y Murcia, cruzar el mar hacia lo que hoy son los países hispanoamericanos y asumir el rango de idioma nacional. Pero esa formación inicial no parte ya del latín directamente sino de un habla peninsular derivada del latín, bastante evolucionada y de la que apenas tenemos algún atisbo en un curioso hecho de prehistoria de la literatura española: la lirica mozárabe, es decir, las muestras conservadas de las canciones cantadas por los cristianos que seguían conservando su lengua y religión bajo el dominio de los musulmanes y que sirvieron de base para la composición de poesía en árabe y en hebreo (era importante y fuerte la minoría hebrea en la España musulmana).
Los mozárabes se mantuvieron como grupo aparte sobre todo en los núcleos urbanos, como artesanos y tenderos -el campo, en cambio, se musulmanizó a fondo, al emanciparse los siervos de la gleba visigóticos-, si bien con el tiempo fueron desplazados o absorbidos a la vez que se rompían sus vínculos eclesiásticos con la naciente cristiandad asturiana. Entre las canciones que conservaban y cultivaban, hubo un genero que llamo la atención de los árabes: coplas amorosas casi siempre puestas en boca de una enamorada que aguarda o añora a su amado, en contraste con lo que desde los trovadores provenzales en adelante será la situación dominante de la poesía amorosa: el poeta que requiere a la amada, ya sea ‘señora’ o ‘villana’.
Los poetas hebreos de la España musulmana, cuya lirica, a la vez que heredaba la profundidad religiosa y moral de su tradición, había adoptado muchas formas árabes, dando lugar a una admirable renovación literaria. Se conservan también numerosas jarchas1 en marco hebreo. Parece evidente, sin embargo, que las hebreas tienen mayor elevación moral: por otra parte, sus jarchas se utilizan a veces en sentido no erótico. (No falta tampoco algún ejemplo de copla de cristiana que ha servido para una moaxaja árabe y otra hebrea.)
Desde el poeta de Cabra, la costumbre de la jarcha sigue en plena vigencia hasta el siglo XII, e incluso se extiende fuera de España (hay curiosos ejemplos de jarchas en persa, y hasta, en nuestra época, en ingles), pero ya como ejercicio arcaizante y exótico. Es notable, pues, que hayamos de agradecer a eminentes poetas musulmanes y hebreos -entre estos el gran Yehudá Ha-Levi- la conservación y tal vez la imitación de ese cancionero de cristianos en protoespañol, que quizás influyera en la posterior lirica galaica y castellana, con una contraposición popularista *en el posterior zéjel (inventado por el filosofo Avempace en el siglo XII); glosa sobre un estribillo, con salpicadura de palabras romances entre el árabe o el hebreo, cuya forma seria imitada por muchos poetas españoles.
Las Jarchas representan el primer testimonio escrito de una lengua romance. Son versitos que rematan o culminan una forma de poema llamada moaxaja, escrito hacia el siglo X y XI, en lengua árabe o judía.
- el origen de la lengua castellana
origen de la lengua castellana
- origen lengua castellana
- origen de la lengua
- origen de la lengua española
- novedades android
