Lírica Popular





Entre la juglaresca épica imagen lirica populary los poemas conventuales de que hablaremos después, quedan en los comienzos de la poesía castellana varios géneros diversos. Ante todo, es seguro que se cantarían canciones breves capaces de andar en boca de todos; pero esta lirica no aparece escrita hasta mucho después, y aun eso, incrustada entre largas glosas y variaciones mas o menos artificiosas, o bien imitada por poetas cultos de sensibilidad popularista (así, las Serranillas, del Marques de Santillana).

En lengua «galaico-portuguesa», mientras tanto, se realizaba el milagro de una lirica que sin dejar de ser popular sabia organizar complejas y mágicas formas de paralelismos y alternancias, recogiendo el refinamiento -para el ambiente español, excesivo- de los trovadores provenzales para lograr su síntesis con la musicalidad de las danzas y los coros del noroeste español. De la primera vida de la lirica castellana tenemos tan solo, aparte de testi­monies indirectos, alguna muestra en Gonzalo de Berceo, La canción de centinela o Eya velar, en alguna otra crónica y en el Arcipreste de Hita, hasta llegar al siglo XV que surge como centra fértil de difusas glosas cultas.

Mientras tanto, en el siglo XIII florece otro genero juglaresco mas refinado que la épica. Unos poemitas mas o menos dialogados de influjo franco-provenzal, que introducen un preludio del posterior tono de ‘alta cultura’. El mas famoso de ellos, llamado Razón de amor (también llamado Siesta de abril, de principios del siglo XIII), parece resultado de la soldadura de dos poemas, en que el poeta se declara ‘escolar’, culto, y dice que: «moro mucho en Lombardía por aprender cortesía»

Nos presenta a la amada, casi idealizada, en refinado idilio -quizás en un sueño-, para pasar luego a una ‘diputación’ del agua y el vino un tanto burlesca. Mas intensa es la disputa en Elena y María, las amadas respectivamente del hombre de armas y el hombre de letras; este, en aquella época era siempre clérigo, con lo cual el poema en vez de ser un discurso sobre las armas y las le­tras es un furioso ataque a la barragana del cura, el gran tema satírico de la época. De profundo alcance moral es la disputa del Alma y el cuerpo, alternancia de reproches a continuación de la muerte de un hom­bre, entre sus dos elementos constitutivos.

Aparte de la forma del ‘debate’, este tono poético (versos cortos, emparejados al rimar) aparece también usado en poemitas narrativos de tema religioso, como la vivacísima Vida de Santa María Egipciaca,lirica popular sobre la pecadora arrepentida, y el llamado Libre dels tres Reyes d’Orient, un tanto aragonés de lengua que, pese al titulo, cuenta algún apócrifo epi­sodio de la huida de Jesús a Egipto. Como caso de franca dramatización de lo que en los poemas anteriormente citados era solo dialogo a dos voces, queda, fragmentado, el Auto de los Reyes Magos, de animado lenguaje. Por cierto que no volveremos a tener otra pieza teatral hasta la que, con el mismo tema, escriba Gómez Manrique en el siglo XV; indirectamente sabremos que, mientras tan­to, hubo alguna vida teatral -en las iglesias o en los palacios de los no­bles- pero en forma muy rudimentaria. Señalemos también el curioso canto de Cruzada Ay, Iherusalem, "planto narrativo" del siglo XIII, escrito en una forma que, siendo semejante a la de los poemitas recién citados, también anticipa la de Juan de Mena en el siglo XV.



  • que es la lirica franco franco provenzal
  • lirica popular

  • lirica
  • LÍRICA FRANCO-PROVENZAL
  • que es la lirica franco provenzal
  • novedades android

Comentarios:

Loading Facebook Comments ...
Loading Disqus Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario