Razas de Ovinos


Muchas razas ovinas tienen su origen en razas europeas, como las aquí representadas. Los merinos, procedentes de España, son famosos en todo el mundo por su excelente lana. La karakul es el origen del cordero persa.

La texel holandesa produce pesadas vedijas de lana blanca y se utiliza para cruces por sus canales compactos. La blackface procede de Escocia y es famosa por su resistencia y por la calidad de la carne; su lañase emplea para hacer tweed y alfombras.

La galesa de montaña es más ligera y pequeña, pero prospera en pastos pobres. La border también es muy dura.
La romney inglesa cruzada con la leicester ayudó a crear el comercio de exportación neozelandés. En Inglaterra, la suffolk, que procede de cruces entre ovejas tipo norfolk horn con carneros de la especie southdown, es muy apreciada para la producción de corderos de engorde.
Ganado Ovino
Las ovejas tienen muchas aplicaciones. Domesticadas por vez primera hace unos 7.000 años, no se criaron por su lana hasta mil años después. La riqueza de la Inglaterra y Castilla medievales se cimentó en la lana de oveja, pero hoy son Australia y Nueva Zelanda los mayores productores. El ganado merino español se llevó a Australia procedente de Europa, y la lana fina australiana de merino todavía se considera como la mejor del mundo. Sin embargo, los ganaderos australianos han introducido otras razas a fin de mejorar el rendimiento en carne a expensas de la calidad de la lana.
En Nueva Zelanda, donde había más de 56 millones de ovejas en 1976, la lana queda en segundo lugar respecto a la producción de carne. Los cruces entre las razas inglesas romney y border leicester contribuyeron al próspero comercio de exportación de canales de corderos gordos.
Las razas de las Islas Británicas presentan más variedades que las de los demás países, y hay sólidas razones geográficas que lo explican. Las resistentes razas de montaña, incluyendo la blackface (“cara negra”) escocesa, la cheviot, la swaledale y la mountain galesa, medran en los pastos altos, inadecuados para el ganado bovino y para cultivos; en alturas medias y bajas se prefieren las ovejas cruzadas. Un cruce muy aceptado es el de ovejas pequeñas de montaña con carneros de razas mayores y lana más larga, como la border leicester. Las ovejas de este cruce se echan a su vez a carneros de tierras bajas como el suffolk o el dorset down para producir corderos de engorde precoz. El ganado ovino ha evolucionado de modo diverso en los distintos países. La raza finesa landrace y la rusa romanov destacan especialmente por su capacidad para producir mellizos, trillizos e incluso quintillizos. Los ganaderos europeos las utilizan para incrementar su producción de ganado. En Gran Bretaña, las ovejas holandesas texel, de las que se obtienen canales compactos, se emplean en cruzamientos a fin de aumentar la producción y la calidad de los canales.
Además de carne y lana, las ovejas dan leche, y de ellas deriva gran variedad de manufacturados. Las pieles se emplean en la confección de prendas de vestir, bolsos y encuademaciones. El pergamino, usado como papel, es piel de oveja sin curtir.
