Contaminación del mar II
da. Ya nunca será segura la pesca en Minamata y en otras bahías japonesas, en las que el agua aún contiene mercurio.
Los efectos del vertido de residuos en el mar no se conocen bien aún. Se necesitaron largas investigaciones para establecer la causa por la que en el Mar de Irlanda morían miles de aves marinas. Se descubrió que el factor clave eran los bifenilos policlorados, productos químicos orgánicos vertidos por la industria en el estuario del río Clyde. Algunos productos químicos orgánicos arrastrados por las aguas marinas llegaban a enormes distancias de donde se vertieron; aves y peces pueden transportar el insecticida DDT a partes muy remotas. Niveles incluso muy bajos de DDT pueden inhibir la fotosíntesis en la vida vegetal marina, proceso que contribuye al equilibrio del oxigeno terrestre.
Sistemas cerrados.
Algunos mares, como el Mediterráneo y el Báltico, son sistemas casi cerrados: tienen sólo un intercambio limitado de agua con los océanos. Estos mares están presentando ya síntomas de degradación biológica seria [7]. Pero su situación, aunque inquietante, es sólo una anticipación de lo que ocurre en todo el ambiente marino. En un sentido muy real, todo el mundo de los océanos es un sistema cerrado, pero las naciones han sido incapaces de ponerse de acuerdo en unas medidas eficaces para administrar los océanos en beneficio de todos. A principios de los años 70, la Organización Marítima Consultiva Intergubernamental (OMCI) de las Naciones Unidas se reunió en conferencia y esbozó una convención para el control de la contaminación marítima debida a los barcos. Sin embargo, como siempre, una convención sólo es fuerte si lo son las medidas adoptadas para vigorizarla. La convención de la OMCI sigue siendo un buen deseo solamente. La conferencia de las Naciones Unidas sobre derecho marítimo se ha ido arrastrando desde 1958, sesión tras sesión, con muy escaso progreso real. Los intereses nacionales suelen guardarse mas celosamente que “la herencia común de toda la humanidad”. Y hasta que no haya más cooperación internacional, los océanos seguirán siendo vertederos de aguas negras, desechos de pulpa, restos radiactivos y toda clase de residuos de la “civilización”.
7 En las aguas situadas frente a algunas zonas costeras del Mediterráneo está desapareciendo la
vida. Este mar tiene 3 “cuencas pulmón”, donde el aire frio que baja delas montañas [1] forma
una capa de agua fría y oxigenada que se hunde [2], liberando oxigeno. Las cuencas reciben agua
de rios contaminados [3] y los contaminantes se acumulan en el fondo [4] y matan todo ser vivo.
Los vertidos de petroleros [5] cubren el mar con petróleo, que impide a la luz solar llegar hasta el fitoplancton,
eslabón primero de las cadenas alimentarias marinas. El hombre ha arruinado las pesquerías de sardina a lo largo
del delta del Nilo [6] al hacer la zona dañina para esta especie. La presa de Asuán [7] reduce la llegada de agua dulce
al mar, y el agua procedente del Mar Rojo por el Canal de Suez [8] aumenta la salinidad.
Los residuos retornan hasta quien los produce.
El humo [1] y las aguas residuales [2], diluidos o como dispersados en una nube [3], pueden retornar, sin embargo, en forma concentrada. Los contaminantes van al mar con la lluvia [4]y con los ríos [5]y son absorbidos por los organismos marinos, primero por las especies más simples [6, 7] y luego por las mayores [8]. El pescado [9] lo pueden comer las aves y el hombre [10],
cuyo lugar al final de la cadena alimentaria le hace más vulnerable
a los peligros de los residuos por él creados.
5 Desastres causados por los petroleros, de la magnitud de los del Torrey Canyon, han espoleado la creación
de nuevas técnicas para reducir al mínimo los daños ocasionados. AI costado del petrolero encallado [2] se remolca
un depósito flexible [1] donde se almacena el petróleo bombeado del barco. Si ha habido fugas de petróleo,
éste se confina con una barrera flotante [4] y luego se aspira con una “espumadera” [3]. El petróleo puede empaparse haciendo mover
un cinturón absorbente [5] llamado scrubber (“fregona”) de petróleo o puede rociarse con un dispersante [6] que acelera su descomposición
por microorganismos. Pero estas técnicas aún no están muy difundidas
6 El efecto de la la polución tóxica se volvió contra el hombre de las
costas de la bahía de Minamata, Japón, “en las décadas de los años 50
y 60. EI mercurio inorgánico vertido en la bahía como residuo industrial
[A] se convirtió en metilmercurio por la acción de los organismos
marinos. Esta sustancia, sumamente tóxica, se acumuló en los peces y
mariscos [B] que los pescadores locales de la bahía capturaban [C].
El pescado es la dieta básica [D] de la región. La población enfermó
[E], murió o mostró signos de trastornos cerebrales; nacieron
niños deformes. Se ha cerrado la planta industrial y no se ha vuelto
a pescar en la bahía, que contiene en su fondo 600 tm de mercurio.
Contaminación del mar
Los océanos forman una inmensa extensión de agua: el Pací?co solo es ya mayor que todos los continentes juntos. El hombre los consideró siempre con temor ;pero luego ha vertido en ellos todos los tipos imaginables de residuos, sólidos,líquidos y gaseosos. Barcos y gabarras llevan mar adentro la basura y los vertidos líquidos, echàndolos directamente al mar. En los barcos se tiran por encima de la borda todos los restos, y los retretes vierten directamente al mar. Los ríos transportan su carga de aguas de cloacas, nutrientes y sólidos en suspensión hasta los mares costeros. El aire lleva mar adentro plaguicidas,compuestos de plomo y muchos otros contaminantes, que luego descienden al agua o son arrastrados por la lluvia, añadiéndose a la polución oceánica.
Vertidos accidentales de petróleo
El petróleo y el agua no se mezclan, pero millones de toneladas de petróleo se esparcen cada año en los océanos, por accidente o intencionadamente. Los vertidos de petróleo accidentales son los mas conocidos. El naufragio del Torrey Canyon [4], en 1967, soltó casi 100.000 toneladas de petróleo crudo junto al extremo sudoeste de Gran Bretaña, recubriendo muchos kilómetros de costas inglesas y francesas con un lodo negro y espeso que mató miles de aves marinas. Cada año se producen nuevos naufragios de petroleros. Algunos, como los del Pacz?c Glory y el Allegro en el Canal de la Mancha en 1970, ocurren en aguas de mucho trafico [3]. Otros, como el del Metula en el estrecho de Magallanes en 1974, se producen en mares remotos. Pero todos ellos hacen aumentar las manchas de petróleo que lentamente se van extendiendo por la super?cie oceánica. Hay otras clases de derrames accidentales de petróleo. Uno de los peores se produjo en el Golfo de México en 1979: una plataforma de perforación estuvo perdiendo petróleo durante varios meses.Como los petroleros son cada vez mayores, los accidentes derraman cada vez más petróleo. Pero los accidentes no vierten tanto petróleo como las acciones irresponsables de algunas tripulaciones de petroleros, que limpian sus tanques con chorros de agua de mar. Las flotas responsables han adoptado la técnica LOT (del inglés load on` top,“carga en la parte de arriba”): los productos de lavado del petrolero se retienen a bordo para descargarlos en donde haya instalaciones portuarias
adecuadas, en vez de arrojarlos al mar. Sin embargo, la mayor fuente de contaminación petrolífera de los mares procede de tierra firme: de las industrias y vehículos a motor. Sus residuos de petróleo suelen ser descargados indiscriminadamente en el mar o llevados allí por los ríos [2].
Muerte en el mar
Aunque la contaminación por petróleo es preocupante, al menos éste es de origen orgánico y los organismos marinos pueden descomponerlo con el tiempo. En cambio, metales pesados como el plomo, el cadmio y el mercurio siguen siendo tóxicos ,indefinidamente. Es mas, su toxicidad puede ser aumentada por los organismos marinos. Se creía que el mercurio vertido en aguas costeras de Japón era poco tóxico. Pero allí se convirtió en metilmercurio, poderoso veneno que ataca el sistema nervioso central. El veneno se concentró en peces y mariscos, produciendo una epidemia de lo que se llamó “enfermedad de Minamata” [6], cuyos orígenes no se dilucidaron durante casi una déca
1 La influencia del hombre en el mar puede
empezar ya en los rios. Usa agua dulce de un estuario para regar la tierra [1] y asi altera el gradiente de salinidad-ritmo de cambio del agua dulce en salada,en la desembocadura de un río [2]-, matando organismos como las gambas [3]. AI desecar albuferas y marismas[4] destruye una de las zonas más productivas de la biosfera. La remoción de fango al dragar [5] reduce Ia penetración de luz y el nivel de oxigeno. El vertido directo de las cloacas [6] sobrecarga los ecosistemas. Un estuario limpio [7] es importante para la industria pesquera: especies marinas como el menhaden americano [8] y la trucha marisca [9] regresan al agua dulce para desovar; las aguas residuales reducen su capacidad para oler su ruta ala zona de freza o para regresar al mar.
3 Las principales zonas de contaminación petro-
lifera potencial están a lo largo de las grandes
rutas marítimas. El petróleo supera hoy a las demás mercancías
en tráfico internacional y, como la mayoria de las zonas exportadoras
están a miles de kilómetros de las zonas de consumo, las flotas de
petroleros (algunos pesan más de medio millón de toneladas y transportan
un peso igual de crudo petrolífero) viajan por las rutas comerciales sin cesar.
Cada día se transportan por mar casi 3 millones de toneladas de petróleo; en promedio, hay dos colisiones de posibles consecuencias graves cada semana. Los
lugares de mayor riesgo. de polución por petróleo son los estrechos de más tráfico marino, como el Canal de la Mancha, el Cabo de Buena Esperanza y el archipiélago malayo; pero, como ya se extrae petróleo de zonas árticas, las flotas de petroleros pronto estarán operando en zonas en las que los peligros de navegación se multiplican, debido a los tèmpanos de hielo y ala escasa visibilidad
que hay la mayor parte del año, por lo que cabe esperar que se produzcan
graves incidentes. Los derrames de petróleo cerca de zonas habitadas son los que provocan más clamores; pero los accidentes, sea cual sea el lugar donde se produzcan, representan el mismo peligro para la ecología local. Instituciones como la Organización Marítima Consultiva Intergubernamental han tomado medidas dirigidas a reducir la polución, rediseñando los petroleros y restringiendo el vertido a determinadas zonas específicas.
4 El superpetrolero Torrey Canyon, cargado con petróleo crudo de
Kuwait, encalló frente a Land’s End (Cornualles, Gran Bretaña) en 1967. Por las vías de agua
del casco derramó casi 100.000 toneladas de petróleo. Las medidas de emergencia tomadas
para combatir la gran mancha, incluido el bombardeo para quemarla, fracasaron. *Las aves
marinas se cubrieron de petróleo y murieron a miles. La mancha se acumuló en la costa
sudoccidental inglesa y fue arrastrada hacia el sur y el este e impregnó las playas de las islas
del Canal y de Francia. Para disolver el petróleo se roció con detergentes que aún produjeron más
daños que el petróleo en la vida marina. Entre las especies afectadas hubo platijas [1], neco-
ras y otros cangrejos de mar [2, 3], bIénidos [4], el camarón [5], el bogavante [6] y la ostra [7].
Contaminacion de ríos y lagos II
enormes cantidades de sustancias que les son totalmente ajenas y
frente a las cuales pueden ser muy vulnerables.
El agua pasa por un ciclo
continuo y arrastra con
ella varias sustancias
disueltas o en suspensión
y se purifica repetidas
veces al evaporarse.
Muchas sustancias
presentes en el agua
dulce proceden de la
naturaleza y llegan a
los ríos por medios
naturales, como la
lluvia o con el agua de
escorrentia del suelo.
Algunos contaminantes debidos a la actividad humana siguen iguales
vías: el humo, la ceniza y los gases industriales son arrastrados a la
tierra por la lluvia; y los productos químicos y residuos esparcidos
por el suelo pueden ser arrastrados a los ríos por aguas de escorrentia.
Otros residuos siguen rutas artificiales, como alcantarillas. En general,
estos residuos son más nocivos pero más fáciles de controlar que los que siguen rutas naturales.
En las cadenas alimentarias acuáticas han entrado plaguicidas agrícolas arrastrados por las aguas, metales y sustancias químicas de los desagües de fábricas; las consecuencias son imprevisibles. Especies situadas al final de la cadena pueden acumular concentraciones peligrosas de estas sustancias, haciéndolas aún más sensibles a otras presiones ambientales [4].
4 Los plaguicidas usados en tierra, aun en
pequeñas dosis, son venenosos para muchos
animales. La concentración del veneno
aumenta a lo largo de la cadena alimentaria
y, por último, llega a ser letal para animales
situados al final de la cadena. Un plaguicida
[1], como por ejemplo el DDT, se aplica al
agua a 0,015 partes por millón (ppm) para
controlar las larvas de los mosquitos, pero el plancton [2] acumula 5 ppm. La población de peces [3, 4] lo concentra
aún más, y por fin un tsomormujo que se alimente de ellos [5] llega a acumular hasta 1.600 ppm de plaguicida en su grasa,
suficiente para matar al ave.
Es posible limpiar el agua contaminada. Incluso el ciclo natural del agua podría hacerlo. Pero las cuencas contaminadas –lechos de ríos, fondos de lagos- necesitan mucho tiempo para recuperar su vitalidad biológica
cuando ésta ha sido arruinada. Para que los sistemas naturales puedan
autorregenerarse es necesario dejar de verter contaminantes a los ríos.
Las estaciones depuradoras hacen sedimentar los sólidos en suspensión, reduciendo a la mitad la DBO de las aguas residuales,e
incluso reducen el nivel de nutrientes. Pero las aguas industriales pueden envenenar las plantas depuradoras; y la escorrentía agrícola no pasa por ellas. Además, las depuradoras resultan caras de construir y todavía no se aprecia bastante su valor en el suministro de agua mas limpia. Como a las ciudades e industrias les resulta cómodo verter sus residuos en los ríos próximos, no quieren dejar de hacerlo, aunque los residuos inutilicen el agua o la hagan peligrosa. Otro problema se plantea en los ríos que sirven de frontera regional o nacional:
en Norteamérica, el deterioro de los Grandes Lagos ha sido un problema
diplomático durante muchos años [5].
5 Los Grandes Lagos son los mayores lagos de agua dulce del mundo,pero su estado físico se ha deteriorado mucho durante este siglo. El aumento de la población [A] y el gran desarrollo de la industria [B] han sido los principales factores.La polución procedente de residuos domésticos e industriales [C] ha provocado cambios en la composición química y en la fauna de los lagos.
La población de los peces locales ha sido diezmada por la lamprea de mar, parásito que ha invadido los lagos siguiendo el canal Welland, abierto en 1932; y están empezando a ser predominantes nuevas especies de peces
como la perca de roca.La eutrofización [D, E],
que es el proceso natural de envejecimiento de
todos los lagos de agua dulce, se produce en
tres fases sucesivas: la oligotrófica [1], la
mesotrofica [2] y la eutrófica [3]. En los
Grandes Lagos, el proceso se ha acelerado de forma
artificial debido a la actividad humana, y el
lago Erie ya ha entrado en fase final eutrófica.
6 Los cursos de agua
naturales han sido
considerados durante
mucho tiempo como los
vertederos normales
de todos los desechos
humanos. En la sociedad
tecnológica moderna,
los residuos industriales
han sido mayores de lo
que pueden soportar los
cursos de agua; y al
no poderse descomponer
en el agua las sus
tancias contaminantes,
éstas tienden a irse
acumulando, dando lugar
a suspensiones venenosas
o una espuma repugnante
[A] en el agua y a matar la vida animal y vegetal que había allí al principio [B].
.
¿Quiénes son los responsables?
Tanto a Canadá como a Estados Unidos
les resulta dificil justi?car el control de las
aguas residuales en sus respectivas orillas
mientras el otro pais todavia pem1ite verter a
los lagos cuantiosos contaminantes desde la
orilla opuesta. Problemas aún mas graves tie-
nen quienes pretenden impedir la’ muerte
biológica del Rin. Centrales termoeléctricas,
minas de potasio e industrias químicas bor-
dean el rio, auténtica “cloaca centroeuropea”.
En todo el mundo, los hábitats de agua
dulce (lagunas, rios tan grandes como el San
Lorenzo y el Volga, y lagos tan ‘extensos
como los Grandes Lagos y el Baikal) su-
cumben ante una venenosa contaminación.
Contaminación de ríos y lagos
El agua sigue un ciclo continuo de evaporación, formación de nubes, lluvia, concentración en cauces y, de nuevo, evaporación. En él es capaz de purificarse de modo natural de las impurezas que adquiere en el ciclo:materia orgánica en descomposición, gases minerales disueltos y sólidos en suspensión. Allí donde hay grandes concentraciones de personas o animales, la capacidad de autopuri?cación del agua dulce puede verse sobrepasada,
en especial si el agua se usa para recoger y transportar residuos de las instalaciones humanas de todos los tamaños. Si las aguas residuales se depositan en el suelo en pequeñas cantidades, los organismos del suelo las descomponen, reciclan los componentes nutritivos y permiten que agua casi pura se filtre hacia los cauces próximos. Pero si estas aguas negras se vierten directamente a los cauces, su descomposición debe realizarse en el agua. Esto requiere un aporte de oxigeno disuelto para que se oxiden los residuos.
La demanda bioquímica del oxígeno (DBO) así impuesta puede hacer descender sensiblemente el nivel de oxígeno disponible para los demás organismos que viven en el agua, en especial peces y plantas [l].
1) Casi todos los vegetales y los animales de agua dulce dependen para sobrevivir del la cantidad de oxígeno disuelto en el agua. Las condiciones normales de la vida acuática (representadas en la parte izquierda de este diagrama) cambian drásticamente cuando se vierten en el río aguas residuales o desechos industriales, los cuales también precisan oxigeno para su descomposición. Los contaminantes hacen que el nivel de oxígeno descienda, creando así una demanda bioquímica de oxigeno (DBO), que es la cantidad de oxígeno necesaria, mientras tiene lugar la oxidación de la materia residual. Esos residuos afectan también a los organismos vivientes. Algunos viven a costa de ellos; por ejemplo, los hongos y algas de las aguas residuales. Por el contrario, otros, como la fauna de agua dulce, pueden resultar asfixiados. En la parte derecha de este diagrama se aprecian con claridad los enormes efectos de esa contaminación antes de que las aguas vuelvan al contenido normal de oxígeno.
En casos extremos, la falta de oxigeno puede producir la asfixia de todos los organismos que viven en el agua. Entonces el agua esta biológicamente muerta, si se exceptúan las bacterias llamadas anaerobias, que viven sin oxigeno y producen gases nocivos, como el sulfhídrico, que huele a huevos podridos. El resultado puede ser un curso de agua a la vez muerto y hediondo, nocivo tanto para los animales como para el hombre.
El oxígeno que da vida
Lo mismo puede ocurrir en agua que recibe excesivos nutrientes, como nitratos o fosfatos, procedentes de la escorrentia de fertilizantes agrícolas o de las aguas residuales
cargadas de detergente.
Los nutrientes favorecen el crecimiento de organismos como las algas; pero este crecimiento también requiere oxigeno y puede sobrepasar la capacidad del agua de suministrarlo .
Si esto ocurre, las algas mueren y sus restos en putrefacción imponen una nueva DBO, lo que conduce de nuevo a un triste fin del río. La vida de un lago puede durar 20.000 años antes de que se vaya colmatando de sedimentos y desaparezca pero los efectos del exceso de nutrientes puede acelerar el proceso de envejecimiento, llamado eutrofización, y reducir su vida, haciendo de él un rasgo del paisaje mucho menos acogedor [2].
2) Un lago oligotrófico
es un lago joven
con aguas claras y baja densidad
de algas y de
plancton, presentes en forma de
diatomeas y
desmidiaceas. Los peces típicos son la
trucha y
la trucha alpina. Con el tiempo,
el agua se hace
más fértil, o eutrófica.
Los nutrientes procedentes
de la escorrentia delas tierras que lo rodean estimulan el crecimiento de las algas, en especial de las verdes y las azules. El agua se va haciendo fangosa y los peces típicos cambian: perca, brema y gardón.
3) Las aguas residuales calientes que penetran en los ríos procedentes de los sistemas de refrigeración de ciertos tipos de fábricas pueden matar los peces nativos como el salmón [1] y la trucha [2], al aumentar la temperatura del agua por encima del nivel de tolerancia. Pueden ser reemplazados por especies que no son deseadas como el gupi (Lebistes reticulatus),[3] y los cíclidos(Tilapia zillii).(4) Aguas arriba [A], a 5° C de temperatura vive la población indígena. El agua entra en una fábrica y sale caliente con una temperatura de 21° C [B]; mueren los peces nativos, y crecen los peces indeseables. [C] Río abajo, el agua se enfría y reaparecen las especies originales
El oxigeno vivi?cador disuelto en los rios
es menos soluble cuanto mas alta es la tem-
peratura del agua. Algunas instalaciones, en
especial las centrales termooeléctricas, utilizan
enorm
es cantidades de agua para refrigerar.
Esa agua se devuelve caliente a los cauces, al-
terando mas el equilibrio biológico del siste
ma acuatico. El descenso del nivel de oxigeno
perjudica a algunas especies y favorece a
otras; lo mismo ocurre al aumentar las tem-
peraturas medias. Sin embargo, las especies
que se han habituado a esas aguas a mayor
temperatura pueden sufrir consecuencias de-
sastrosas si se cierra la central y se interrum-
pe el flujo de agua calentada.
Sustancias ajenas
Los residuos orgánicos, los nutrientes y el
calor constituyen problemas importantes en
los sistemas ecológicos de agua dulce sólo
cuando son excesivos para que estos sistemas
los puedan controlar.
SISTEMAS DE RIEGO III
Sistemas de Riego Modernos
Actualmente se emplean tres formas principales de regadío para que las raíces de las plantas puedan disponer de un suministro uniforme de agua.
La primera es el regadío subterráneo, que proporciona agua a las plantas directamente a través del suelo. Este método es práctico sólo cuando el terreno está nivelado y el suelo es muy permeable y se halla situado sobre una capa impermeable; esta capa capta el agua subterránea, que así puede subir hacia las plantas por capitalidad. El regadío subterráneo reduce al mínimo la pérdida de agua por evaporación, pero tiende a depositar sales minerales perjudiciales en la superficie. Las sales acumuladas en el suelo deben limpiarse, por lo que se necesitan lluvias muy fuertes o inundaciones deliberadas.
La segunda y más común forma de regadío es desde la superficie . Se aplica a tierras bordeadas de acequias, dispuestas en cuencas de fondo plano o con surcos.
En la técnica de acequias, la tierra se divide en secciones largas y rectangulares alimentadas por un canal de suministro común. El agua conducida hacia esta zanja fluye por toda la acequia, y el exceso drena por el extremo terminal. Este sistema suele usarse para cultivar cereales y plantas forrajeras.
En el regadío por inundación de cuencas, el agua queda atrapada por diques de retención bajos al borde del campo, hasta que la tierra queda empapada. Este procedimiento se usa sobre todo para el arroz.
El regadío por surcos es el más adecuado para cultivos en hilera, como el maíz y el algodón. Entre las hileras se abren surcos, hasta de 500 m de longitud. Los surcos tienen una pendiente muy suave, desde el extremo que primero recibe el agua hasta el otro; así, cuando el agua corre, no produce excesiva erosión, sino que va empapando lentamente el suelo adyacente a las plantas.
El principal problema del regadío superficial es la dificultad en dar a todas las partes del campo una cantidad igual de agua. Para asegurar que todas reciban suficiente riego, muchas han de recibir demasiado y así se desperdicia agua.
La tercera forma de regadío es el riego por aspersión. Para simular la lluvia natural se disponen conductos y válvulas de atomización del agua. Las rodadoras pueden echar agua en varías concentraciones, desde una lluvia fina hasta un fuerte aguacero. Suelen disponerse en hileras y se conectan por tuberías a una unidad de bombeo central. Sus principales ventajas son que la tierra no requiere preparación especial y que la aplicación del agua puede ser controlada eficazmente por el campesino.
Una innovación reciente ha sido el uso de sistemas de goteo. El agua se lleva directamente a la base de una planta mediante tubos de plástico estrechos por los que se produce un goteo con un inyector. Este método es muy eficaz en el empleo del agua y da unos beneficios mucho mayores que cualquier otro. Su principal problema estriba en lo cara que resulta su instalación.
La cantidad de agua que requiere un campo varía con el tipo de producto, el clima y la naturaleza del suelo: una cosecha de grano que para crecer en una región sólo necesita 46 cm de agua, puede requerir una cantidad casi doble en otra parte.
Una parte esencial de cualquier sistema de regadío [A] debe ser la existencia de una fuente de agua situada en una zona elevada [1]. Este requisito lo cumplen los lagos y ríos de regiones montañosas y, como alternativa, los pantanos hechos por el hombre [2] Un canal principal [3] transporta agua desde la fuente primaria a la cabecera de la zona cultivada de las tierras bajas [4]. El agua traída por el canal principal se distribuye entre toda una serie de canales secundarios [5]. Éstos van siguiendo las curvas de nivel de la superficie, permitiendo así el flujo continuo del agua pendiente abajo [6] y que el riego se realice sin necesidad de bombeo. En general, las zonas de regadío son los fondos llanos y aluviales de los valles de los ríos [7] en los que hay asentamientos humanos. El regadío del campo propiamente dicho se efectúa por distintos métodos, según la disponibilidad de agua, la situación de la tierra y el cultivo. Si el agua es muy abundante, pueden subdividirse los campos en pequeñas cuencas [B] que podrían inundarse cuando fuese preciso. Un método alternativo es el de surcos [C], a los que se lleva el agua en cantidad controlada por medio de compuertas y sifones (este sistema se llama infiltración). El regadío por flujo natural [D] es apropiado para tipos de campo de pendiente suave; el agua percuela lentamente pendiente abajo desde un canal situado más arriba. Si la pendiente del terreno es fuerte, en las laderas se pueden preparar bancales o terrazas, tal como se ha estado haciendo en China durante siglos.
SISTEMAS DE RIEGO II
Métodos Tradicionales
Las civilizaciones preindustriales usaban —y usan aún— una amplia variedad de aparatos para elevar el agua hasta sus campos. Los árabes, por ejemplo, utilizan un simple dispositivo llamado shaduf. Consiste en una pértiga larga pivotada, provista de un recipiente en un extremo y de un peso en el otro, el cual ayuda a contrarrestar el peso del agua contenida en el recipiente.
El tornillo de Arquímedes, aun siendo sólo una forma primitiva de la bomba de agua, es ya más complejo que el shaduf. Consiste en un largo tornillo sin fin alojado en un cilindro y que puede girar ajustado a las paredes de éste. El extremo inferior se sumerge en el agua; al girar el tornillo, el agua sube y sale á la tierra por el otro extremo.
Otro antiguo aparato de riego es la rueda persa. Consiste en una noria vertical unida por un engranaje a una rueda motriz horizontal. Un animal de tiro enganchado a esta última acciona la noria girando sin parar.
SISTEMAS DE RIEGO I
Sistemas de Riego Antiguos
Regadío o riego es el suministro artificial de agua a la tierra. Puede ser necesario por varias razones: si la precipitación es insuficiente para poder cultivar; si es estacional o es irregular de un año a otro; o si el suministro natural de agua necesita un suplemento para aumentar la producción.
El suministro sistemático de agua ha permitido transformar vastas extensiones de tierra árida y poco fértil en suelo muy productivo. Actualmente se riegan en el mundo más de 160 millones de hectáreas.
El regadío tuvo una importancia crucial para el desarrollo de la agricultura sedentaria y para el surgir de las primeras grandes civilizaciones. Hace más de 5.000 años, los campesinos de las márgenes del Nilo usaban el agua de éste para regar sus campos.
Algunos sistemas de regadío antiguos eran inmensos, incluso comparados con los de hoy. En Irak se han seguido a lo largo de muchos kilómetros los restos de un canal de 120 m de anchura y unos 10 m de profundidad. En Egipto, un canal de unos 19 km de longitud unía el Nilo con el lago Moeris, que se usaba como depósito para el caudal fertili- zador y para regular las crecidas del río.
Las formas de regadío eran variadas: desde simples redes de acequias, que se llenaban en pozos y ríos, hasta elaborados sistemas de presas, pantanos y canales.
En el antiguo Egipto se dominaban ya las técnicas de regadío, como se ve en esta pintura mural de una tumba de Tebas. Ya los primeros faraones iniciaron vastas obras de regadío: se represó el Nilo con una serie de diques, se construyó una red de canales y así se pusieron en cultivo miles de hectáreas. La puesta en marcha de este amplio sistema de regadíos contribuyó decisivamente a la aparición y al refuerzo de una autoridad central.
EL SUELO III
Formación del Suelo
En la formación del suelo influyen varios factores biológicos. Las plantas estabilizan la tierra reduciendo la erosión y la escorrentía superficial. También mantienen la fertilidad del suelo concentrando de nuevo en la superficie el material orgánico y los nutrientes que habían sido lavados suelo abajo. Y, al descomponerse, forman la capa de humus orgánico vital para la vida del suelo.
El papel que desempeñan las bacterias del suelo es crucial, no sólo porque fijan nitrógeno del aire en forma apta para ser usada por las plantas, sino también porque estimulan el proceso de descomposición. Los animales que viven en el suelo cumplen una importante función mecánica: removerlo y airearlo; se ha calculado que las lombrices de tierra pueden remover al año entre 1 y 10 tm de suelo por hectárea. Al comer y excretar el suelo, cambian su textura y composición.
En condiciones normales, los suelos se reconstituyen por sí mismos. Pero las prácticas agrícolas excesivas pueden deteriorar su fertilidad muy fácilmente. Una ilustración espectacular de ello es el dust bowl, un desierto artificial debido a la remoción de la valiosa cubierta de suelo llevada a cabo por el viento en condiciones de sequía prolongada: esto se produjo debido a ciertas prácticas agrícolas en regiones de climas inadecuados.
La conservación del suelo es el esfuerzo dirigido a evitar su destrucción y a mantenerlo al nivel más productivo posible. Esto requiere una combinación de todas las técnicas de la ciencia del suelo para preparar la tierra, regarla, abonarla y plantar los productos adecuados para estabilizar el suelo y evitar la erosión.
Los grupos de suelos se pueden correlacionar con las diferentes zonas climáticas y de vegetación de la Tierra. Los suelos podsólicos se encuentran en climas húmedos y fríos. Los suelos lateriticos, como los suelos negros y grises oscuros y los latosols, son comunes sobre todo en regiones ecuatoriales entre el trópico de Capricornio y el de Cáncer. En las zonas templadas subhúmedas y semiáridas del mundo es donde la tierra es más fructífera; en ellas, los suelos dominantes son el chernozem, el pardo-rojizo y el rojizo de pradera. Los suelos grises y los rojos son típicos de regiones desérticas, casi desnudas, de la Tierra, mientras que los climas subpolares se caracterizan por los suelos pobres y helados de la tundra, que sostiene solamente una vegetación dispersa de musgos y líquenes.
EL SUELO II
Composición del Suelo
El factor principal en el desarrollo del suelo es el clima. El agua es un elemento esencial en todo cambio químico y biológico del suelo; al filtrarse, lixivia (es decir, arrastra hacia abajo) las capas superficiales (es la eluviación) y deposita material en el subsuelo (iluviación). En zonas de abundante precipitación, el suelo sufre una lixiviación extrema y se vuelve relativamente estéril. En cambio, la alta evaporación en climas áridos provoca la acumulación de depósitos de sal en el suelo.
La temperatura afecta directamente la tasa de actividad química y biológica en el suelo. En climas tropicales, en los que esta actividad es grande, la descomposición es rápida y los suelos son pobres en humus. En la tundra, donde la capa superior del suelo está helada la mitad del año y el subsuelo está siempre bajo cero, ocurre lo contrario: la materia orgánica forma gruesas capas.
Los suelos lateríticos constituyen una excelente ilustración de los efectos del clima. En clima cálido y húmedo, están muy lixiviados y apenas contienen nada más que óxidos de hierro y de aluminio. Si quedan directamente expuestos al fuerte sol tropical, se convierten en una masa recocida y parecida a un ladrillo, llamada laterita, en la que nunca vuelve a crecer la vegetación.
El clima es el factor que ejerce una mayor influencia en la formación y en la naturaleza del suelo, de lo cual, a su vez, dependen la vida vegetal y la animal, ya que ello determina qué especies se desarrollarán mejoren una zona determinada.
La tundra y los suelos de desierto sólo pueden albergar una población vegetal y animal indígena escasa; sin embargo, una explosión efímera de la vida —en la tundra es durante el corto verano, y en las regiones desérticas después de una lluvia excepcional— atrae de otras zonas una considerable población de animales visitantes. Otros suelos, como el latosol, albergan una amplia gama de plantas y animales; las sabanas africanas, por ejemplo, albergan enormes poblaciones de animales herbívoros y predadores al acecho.
EL SUELO I
Componentes del Suelo
Todas las formas de vida terrestre dependen directa o indirectamente del suelo. El suelo es el resultado de los procesos de meteorización física y química de la masa rocosa subyacente de la Tierra, y su profundidad varía entre unos centímetros y varios metros. La profundidad del suelo se mide por la distancia a la que llegan las raíces de las plantas o bien por el espesor que influye directamente en la vegetación. En algunos lugares, una capa muy delgada de suelo basta para soportar vida.
La edafología es el estudio del suelo y de sus propiedades biológicas, químicas y físicas. Surgió como ciencia a finales del siglo XIX, cuando el geólogo ruso Vasilii Do- kuchaev (1846-1903) identificó los factores determinantes básicos en la morfología —estructura o forma— de los suelos.
Si el suelo es el resultado de la acción del tiempo y la intemperie sobre las rocas, forma una masa no consolidada de partículas inorgánicas hasta que adquiere un contenido orgánico y las plantas echan raíces y depositan sus residuos en capas. A medida que se acumula materia orgánica en los horizontes más altos del suelo se forma humus, que los enriquece y proporciona un ambiente adecuado para una amplia gama de formas de vida. Con el paso del tiempo se reproducen en el suelo plantas, hongos, bacterias, gusanos y animales excavadores tales como roedores y topos, que convierten al complejo ecosistema en un suelo maduro.
La formación de suelo es consecuencia de la interacción de cinco elementos principales: la roca madre, el relieve del terreno, el tiempo, el clima y Ta descomposición.
La roca madre es la fuente de la mayor parte del material del suelo. Durante la meteorización, esta roca es reducida por procesos físicos a una masa de grava, arena, limo y arcilla. Debido a las múltiples transformaciones químicas y alteraciones que puede sufrir durante su formación, el suelo no siempre se parece a su roca madre.
El relieve del terreno es otro factor de la formación de suelos. En pendientes fuertes, sólo se acumulan capas delgadas y secas, por la rapidez de la escorrentía. En mesetas de terreno nivelado se forman densas capas de suelo arcilloso. Donde la descomposición orgánica es lenta, en regiones mal drenadas, se acumulan gruesas capas de suelo orgánico oscuro. Una ladera bien soleada adquiere un suelo distinto al de una ladera umbría, por la diferencia de humedad.
El tiempo es otro agente, pasivo, de formación del suelo. Los suelos jóvenes apenas tienen horizontes destacados; los maduros adquieren un perfil bien marcado que apenas se modifica con el paso del tiempo.
El suelo es un ecosistema complejo. En un metro cuadrado de suelo fértil viven más de 1.000 millones de individuos, cuyas formas de vida son muy variadas; desde diversos organismos microscópicos hasta insectos, gusanos y animales grandes, como roedores excavadores. En las estepas, por ejemplo, hay varios roedores excavadores: marmotas, susliks, hámsters y topos. Todos ellos tienen un papel importante: ayudan a airear el suelo y aceleran los procesos de descomposición y de formación de humus.
