Acuicultura III

Técnicas de la ACUICULTURA

A pesar de que la piscicultura todavía se basa en técnicas de cultivo parcial, la mayoría de los avances tecnológicos se diri­gen a la aplicación de métodos de cría inten­siva cuidadosamente controlada. El reciclado de agua en circuitos cerrados permite elimi­nar productos de desecho, principalmente amonio, urea y restos de comida, devolviendo limpia el agua necesaria para la cría. Los peces crecen con más rapidez en agua cálida, por lo que algunas piscifactorías se sitúan jun­to a centrales térmicas; de este modo pueden utilizar el agua cálida de las torres de refrige­ración, considerada un contaminante, para acelerar el crecimiento de peces y mariscos y ahorrarse los gastos de calefacción. En Esta­dos Unidos se ha empleado el desagüe de una central térmica para criar moluscos y boga­vantes, y en Gran Bretaña se han criado pe­ces planos en el agua cálida procedente de una central termonuclear.

El éxito del cultivo del pez gato y del salmón atlántico demuestra las grandes po­sibilidades de la piscicultura. Sin embargo, deben considerarse muchos factores, inclu­yendo la relación coste de alimento y mano de obra/valor del producto, el control de en­fermedades y, en algunos casos, el rechazo o la resistencia del consumidor.

De todos modos, en el futuro, la piscicultu­ra deberá desarrollarse estimulada por la dis­minución de los recursos marinos a causa de la sobrepesca y por la necesidad de nuevas fuentes de proteínas para nutrir la creciente población mundial.

gambas y camarones

Algunas especies de gambas y camarones pueden criarse en condiciones ambientales controladas. Ciertos camarones tropicales de rápido crecimiento son muy interesantes, pues proporcionan tres o cuatro crías por año. Los huevos se obtienen de individuos cautivos en cultivo o capturando hembras ovadas. El sistema de cultivo masivo se aplica en las fases juveniles.

Entonces se hace engordar a los jóvenes camarones en tanques provistos de sistemas de circuito cerrado, como el que aqui se muestra, en los que el agua se mantiene a temperatura controlada y se recicla mediante una bomba. Los restos metabólicos nocivos excretados por los camarones deben ser eliminados por filtros biológicos como los usados para purificar las aguas residuales.

Acuicultura I

Importancia de la Acuicultura

Hace más de 4.000 años que el hombre practica una u otra forma de piscicultura, aunque su desarrollo científico (acuicultura) es relativamente reciente. Esta evolución se ha producido cuando muchas de las especies de peces de importancia comercial han alcan­zado o se encuentran próximas a alcanzar el limite de su producción potencial.

La producción anual de la acuicultura mundial es inferior a los seis millones de tone­ladas, aunque aumenta a medida que la in­vestigación y la tecnología modernas ofrecen sus avances al piscicultor. En algunos países en vías de desarrollo es económicamente im­portante, proporcionando simultáneamente alimentos y trabajo.

China encabeza esta actividad en térmi­nos de producción; aunque las estimaciones varían, se ha calculado que su producción anual debe ser de unos dos millones de tone­ladas —alrededor del 40 % de sus necesidades en pescado y marisco—. La acuicultura es así mismo importante en India e Indonesia, ya que de ella proceden respectivamente el 38 y el 22 % del pescado que consumen. También en URSS, Tailandia, Japón y Taiwan está adquiriendo gran importancia esta actividad, mientras que en Europa y Estados Unidos se insiste más en la investigación tecnológica que en la producción, excepto en el caso de los mariscos.

Manglares, estuarios, lagos, lagunas de agua dulce y salada, aguas litorales someras y estanques artificiales se utilizan como pisci­factorías. Según cálculos recientes, se explo­tan unos 3 millones de hectáreas de superficie acuática; algunos expertos afirman que esta cifra podrá incrementarse hasta los 30 millo­nes de hectáreas y que su producción alcan­zará 40 ó 50 millones de toneladas hacia el año 2000.

La gama de animales útiles al piscicultor incluye moluscos, crustáceos y peces. Es tra­dicional el cultivo de moluscos (mejillones, ostras, almejas, etc.), especialmente en Europa, Norteamérica y Japón; muchos paí­ses poseen métodos propios para el cultivo de ostras. El desarrollo de métodos intensivos de incubación durante los últimos 40 años ha hecho posible la cría masiva de muchas espe­cies de moluscos.

La cría de crustáceos (gambas y camaro­nes) ha sido más lenta y se basa en semicultivos; aprovecha los estanques artificiales que se forman al inundar los arrozales. A pe­sar de que aún no se ha conseguido criar ma­sivamente gambas y camarones, con seguri­dad podrá hacerse en un futuro próximo. En­tre las muchas especies de peces de agua dul­ce cultivables con cierto éxito se encuentran la carpa, la tilapia, el pez gato, la tru­cha, el salmón y la anguila; entre los peces marinos cultivados en cantidades signi­ficativas están el bandeng o bangos (Chanos chanos) y algunos peces planos. Se están llevando a cabo experimentos para cultivar un mayor número de especies marinas, inclu­yendo peces planos como el lenguado, el ro­daballo, el halibut y la platija.

mejillón comun

El mejillón común (Mytilus edulis) se cría sobre cuerdas que penden de empalizadas y otras estructuras fijas al fondo marino (como en esta imagen del norte de Francia), o en cuerdas pendientes de balsas flotantes (Gran Bretaña y Espaha). Tales métodos precisan la obtención, por fijación, de la “semilla” de mejillón. Ésta puede entonces trasladarse a áreas de cultivo libres de los predadores o de la contaminación.

 

ostra plana europea

El cultivo de la ostra plana europea (Ostrea edulis) es uno de los ejemplos más antiguos de la acui­cultura, siendo ya conocido en tiempos del imperio romano. Deben obtenerse las larvas para criarlas después en bahías y estuarios abrigados. Las ostras sexualmente maduras comienzan a poner en primavera, con el aumento de la temperatura del agua. Cuando tiene lugar la puesta o la fijación de las larvas, deben situarse colectores en el mar, a los que se fijarán las larvas de ostra. En la Bretaña francesa, los colectores son tejas árabes encaladas, dispuestas en varias capas perpendiculares entre sí y sujetas a estacas que las elevan del fondo para que el agua circule mejor. Las ostras jóvenes permanecen fijas a las tejas hasta invierno, época en que, al transformarse en “semilla de ostra” de color naranja, se despegan de las tejas  y se colocan en parques de crecimiento

Acuicultura II

Técnicas de la Acuicultura

Aunque son muchas y variadas, pueden agruparse en cuatro categorías. La primera consiste en criar los animales desde los pri­meros y más delicados períodos de su vida, para soltarlos más tarde en lagos o en el mar a fin de reponer las poblaciones naturales; así se hace con truchas y esturiones. Un segundo método es capturar peces u otros organismos marinos y confinarlos en recintos donde pue­dan autoalimentarse o donde se les propor­cione comida adicional. Entre los mejor adaptados a este tipo de cultivo están los bandeng, múgiles, camarones, ostras y meji­llones. En el tercer método se trata de incubar los huevos procedentes de ejemplares silves­tres, criándose a los recién nacidos hasta que alcanzan tamaño comercial. Por último, la forma de acuicultura más sofisticada consiste en hacer eclosionar los huevos; los animales así obtenidos sirven para mantener el sumi­nistro de crías, lo que permite al piscicultor controlar por completo su ciclo vital y hace posible una selección eficaz. La trucha, el salmón, el pez gato, la carpa y las ostras se cultivan así con éxito.

piscifactorías de truchas


En las piscifactorías de truchas, el técnico puede realizar un control completo de todo su ciclo vital. El proceso de incubación [A] comprende la extracción de la esperma de los machos [1] y de los huevos de las hembras [2]. Estos últimos se fertilizan[3,4] y se trasladan a la incubadora. Cuando los alevines (larvas de peces) [5] reabsorben su saco vitelino, se colocan en el tanque de jóvenes [B]; allí, éstos [6] son alimentados automáticamente [7]. Mediante una malla se evita que puedan escapar del tanque [8]. Cuando han alcanzado un tamaño apropiado, se trasladan a la pisci­factoría [C]. El agua del rio se canaliza [11] con una represa [9], con un paso para anguilas y una escala [10]. El primer estanque [12] contiene peces de hasta un año; en el segundo estanque [14], permanecen hasta los dos años [16], y en el tercero [15] hasta la edad de tres años o bien hasta que alcanzan la madurez sexual [17]. Entonces se utilizan como reproductores. El agua circulante por los estanques se devuelve al rio por un canal de desagüe [13].